Blanqueamiento interno, término comúnmente utilizado para el blanqueamiento dental interno, reconocido como una de las intervenciones endodónticas cruciales que se han desarrollado para el tratamiento de la discoloración intrínseca de los dientes no vitales. La etiología de esta discoloración generalmente sigue a la ocurrencia de traumatismos, remoción de la pulpa, o incluso terapia de conducto radicular del diente en cuestión. El objetivo principal de este procedimiento clínico es restaurar el aspecto blanco natural del diente mientras se mantiene la integridad del esmalte y dentina, entre otros componentes estructurales contribuyentes del diente.
Indicaciones clínicas;
- Oscurecimiento de un diente después de terapia de conducto o tratamiento endodóntico.
- Lesiones traumáticas en dientes caracterizadas por sangrado intrapulpar.
- Pulpitis necrótica o enfermedad que lleva a una discoloración extensa de la dentina.
- Discoloración del diente debido al uso de selladores endodónticos o medicamentos intracanal.

Contraindicaciones
- Presencia de caries o fracturas en el diente sometido a blanqueamiento intracoronario.
- Pacientes con enfermedades periodontales activas no tratadas que puedan obstaculizar la práctica.
- Casos de discoloración dental que no involucran tejidos necróticos sino dientes vitales con manchas extrabucales (en estos casos se requerirá blanqueamiento externo).
- Pacientes que no cumplen con las indicaciones o que no asisten a las citas de seguimiento, ya que el procedimiento requiere supervisión constante.
Técnica clínica paso a paso
Diagnóstico y evaluación radiográfica – Una exploración clínica meticulosa y una imagen radiológica son fundamentales para evaluar el estado periapical del diente en cuestión, la calidad del relleno de conducto y la integridad de la estructura radicular.
Preparación de cavidad de acceso – Se realiza una cavidad de acceso adecuada en la corona del diente para permitir el acceso a la cámara pulpar.
Remoción de materiales restauradores – Las superficies que puedan haber retenido cantidades de gutapercha o selladores son cuidadosamente limpiadas para prevenir re staining durante el procedimiento.
Colocación del sellado provisional – Se colocan algunos materiales o productos en una apertura particular del diente, sellándola, actuando como una especie de cubierta protectora aplicada al diente. Este método ayuda a prevenir cualquier nueva infección o daño mientras dura el tratamiento.
Evaluación del tono – La evaluación profesional del tono debe realizarse después de que el sellado provisional mantenga su forma estética durante 3-7 días, mejorando así su apariencia. Dependiendo del tono deseado y del éxito alcanzado, puede ser necesario repetir este proceso durante varios días más y evaluarlo cuidadosamente antes de realizar cambios permanentes.
Restauración final – Solo después de completar estos procesos y lograr el color deseado, se realiza una restauración definitiva. El paciente recibe una restauración de composite o ionómero de vidrio superior permanente, que coincida con el tono natural de su diente, dando confianza en su sonrisa.
Protocolos de seguridad

Colocación de barrera – Siempre coloque una capa de barrera (por ejemplo, ionómero de vidrio) sobre el material de relleno radicular. Es imprescindible que se incorpore un producto de sellado como el ionómero de vidrio en el área donde el material de relleno radicular entra en contacto con el ambiente externo para reducir los riesgos de resorción cervical que puedan ocurrir en esa unión.
Evitar peróxido de hidrógeno de alta concentración solo – Las concentraciones de peróxido de hidrógeno mayores a las permitidas por este protocolo, cuando se usan de manera individual, parecen causar resorción radicular externa, lo cual es perjudicial en tratamientos a largo plazo, por lo que debe evitarse. Sin embargo, si es necesario, puede incluirse de forma segura en métodos que minimicen o mantengan las medidas protectoras.
Mantener estricta asepsia durante la preparación de acceso – La inserción cuidadosa de todos los instrumentos y evitar contaminaciones son cruciales para minimizar la introducción de microorganismos desde la cavidad oral hacia las estructuras inferiores. Cada paso del tratamiento debe realizarse en condiciones máximamente asépticas para prevenir posibles complicaciones o infecciones.
Documentar el tono pre y post tratamiento para monitoreo – Es esencial llevar registros exactos del tono antes de comenzar y de la condición después para monitorear la estética del paciente y la efectividad del procedimiento. Esta información también ayuda a proporcionar atención centrada en el paciente y garantizar un color dental agradable.
Pronóstico y resultados
La investigación muestra que los estudios clínicos han sido notablemente exitosos, con una recurrencia superior al 90%. El método más popular y recomendado para restauraciones estéticas anteriores es el uso de carillas de porcelana, ya que pueden enmascarar efectivamente los problemas estéticos indeseables de los dientes anteriores y ofrecer una sonrisa perfecta si son realizados por un dentista experto.
Las coronas completas son dispositivos fijos protésicos que cubren todos los dientes que han perdido su fuerza e integridad, como en casos de caries extensas, fracturas grandes o después de terapia de conducto radicular.
Las restauraciones de resina compuesta para tinciones intrínsecas localizadas en dientes específicos fortalecen las zonas débiles del diente, dándole un color uniforme, mejorando sus tonos a simple vista sin sospecha alguna de haber sido sometido a trabajo dental.
Un procedimiento integral para promover resultados positivos y efectos duraderos

Es muy importante que los pacientes mantengan una adecuada higiene oral, uso de pasta dental con flúor y limpieza interdental para el cuidado apropiado de dientes y encías que perdure después del tratamiento.
Evitar el uso excesivo de agentes contaminantes digestivos como café, té, vino tinto y tabaco, ya que pueden revertir los efectos del blanqueamiento dental como una guerra contra estos agentes que dañan positivamente tu tratamiento.
Se recomienda realizar controles radiográficos a intervalos de 6 a 12 meses para confirmar el estado periapical y la estabilidad del blanqueamiento; esto permite detectar cualquier problema a tiempo y ofrecer el tratamiento adecuado.
Referencias
- Plotino G, Buono L, Grande NM, Pameijer CH, Somma F. Blanqueamiento de dientes no vitales: revisión de la literatura y procedimientos clínicos. J Endod. 2008;34(4):394–407.
- Rotstein I, Mor C, Friedman S. Blanqueamiento de dientes no vitales discolorados: revisión y estudio clínico de 72 dientes. J Endod. 1993;19(5):203–208.
- Spasser HF. Técnica sencilla de blanqueamiento usando perborato de sodio. N Y State Dent J. 1961;27:332–334.
Preguntas frecuentes (FAQ) sobre el blanqueamiento interno de dientes
El blanqueamiento interno de dientes es un procedimiento odontológico utilizado para tratar la discoloración en el interior de un diente no vital colocando un agente blanqueador en la cámara pulpar.
Lo recomiendan para dientes oscurecidos después de traumatismos, necrosis pulpar, terapia de conducto o manchas por selladores endodónticos y medicamentos.
Sí. Cuando es realizado por un dentista calificado, con protección de barrera y técnicas asépticas, el procedimiento es seguro y muy efectivo para la salud bucal.
Con una buena higiene oral y revisiones regulares, los resultados pueden durar varios años, aunque puede requerirse retoques ocasionales.
Si la discoloración persiste, se pueden recomendar carillas, coronas o restauraciones de resina composta para restaurar la apariencia natural del diente.

