Extracción de diente es una operación rutinaria en la consulta del dentista, sin embargo, puede llevar a varios efectos secundarios en la mandíbula, principalmente en la articulación temporomandibular (ATM). La ATM es la articulación que conecta la mandíbula inferior (mandíbula) con el cráneo y es la que permite mayor movimiento necesario para actividades como hablar, masticar y bostezar. Cuando esta articulación se daña, se pueden experimentar una amplia gama de síntomas, e incluso escuchar clics o bloqueos en la mandíbula, lo cual es un tipo de trastorno temporomandibular (TTM). Después de la extracción del diente, el espacio perdido en la mandíbula puede hacer que la ATM y los músculos alrededor de la mandíbula trabajen en exceso, lo que resulta en disfunción.
Una vez que el diente es extraído, los tejidos que lo rodean, incluidos músculos, ligamentos y huesos, pueden desplazarse o compensar la pérdida, lo cual puede causar desalineación o movimiento anormal. Esta desalineación puede hacer que las fuerzas ejercidas sobre la ATM se distribuyan de manera desigual, por lo que el riesgo de TTM aumenta. La condición en la articulación puede manifestarse poco después de la operación o puede volverse evidente gradualmente a lo largo del tiempo. Los pacientes que experimentan síntomas de TTM como dolor en la mandíbula o dolores de cabeza, generalmente no relacionan estos problemas con su extracción de diente, por lo que un diagnóstico temprano y tratamiento se vuelven prioritarios para prevenir daños en la articulación a largo plazo.
Además, la extracción de diente podría alterar tu mordida y, como resultado, la ATM puede estar sometida a presión innecesaria. Si esta presión se ignora, la articulación y los tejidos circundantes pueden sufrir daños adicionales. Consciente de esta posibilidad y sus graves consecuencias, la persona necesita comprender cómo la extracción de diente está relacionada con el TTM y qué medidas deben tomarse para prevenir y tratar estos problemas. Este artículo es una breve introducción a la ATM, las principales causas del TTM después de la extracción, y las formas de afrontar el riesgo de este trastorno.
Articulación Temporomandibular (ATM) y Extracción de Diente: Lo Básico

La articulación temporomandibular (ATM) es un aparato que funciona de manera muy importante. Permite realizar actividades como masticar, hablar y respirar. Es el equivalente de una bisagra, ya que conecta la mandíbula inferior con el cráneo, y el funcionamiento de esta bisagra depende de su correcta alineación y coordinación muscular. Generalmente, la extracción de diente puede causar la alteración de este equilibrio, especialmente en casos de extracción de un diente posterior (molares). Cuando el diente ya no está, los dientes adyacentes pueden inclinarse, creando fuerzas desiguales que se transmiten a la mandíbula, lo que puede sobrecargar la ATM. Tal presión puede ser un factor en la aparición del TTM, una enfermedad que no solo afecta las articulaciones, sino también los músculos responsables del movimiento mandibular.
El hueso y los tejidos blandos alrededor del diente extraído, que solían soportar el diente, cambiarán debido a su remoción tras la extracción. Estos cambios pueden hacer que la mandíbula se mueva de manera diferente y causar desalineación, la mayoría de las veces. Esta desalineación hace que la ATM trabaje más de lo habitual, lo que aumenta el riesgo de inflamación, dolor y disfunción. Además, la extracción de diente puede modificar la estructura de la mordida, de manera que, aunque no siempre sea evidente de inmediato, con el tiempo puede derivar en síntomas de TTM. Las consecuencias de no tratar el problema de desalineación pueden ser muy graves, como dolor crónico en la mandíbula, movilidad limitada o incluso dificultades para comer.
Puede pasar un tiempo antes de que uno pueda notar una relación clara entre la extracción de diente y los problemas en la ATM, pues el efecto generalmente solo es visible en el sitio donde fue extraído. Los músculos y ligamentos alrededor de la mandíbula, que se están adaptando a la nueva mordida, pueden ser los que soportan la tensión. Esta tensión muscular puede causar la aparición o agravamiento del TTM, especialmente si el paciente experimenta alguna incomodidad en la mandíbula o si está desalineada. Por ello, es muy beneficioso entender cómo una extracción de diente influye en la ATM, para no contribuir a la aparición de otras complicaciones y asegurarse de que la articulación de la mandíbula se mantenga saludable a lo largo del tiempo.
Causas Comunes del Trastorno de la ATM tras la Extracción del Diente
En general, el desarrollo de trastornos temporomandibulares (TTM) después de una extracción de diente puede estar influenciado por diversos factores. El principal de estos es la alteración de la mordida después de la extracción. La mordida (o oclusión) es la forma en que los dientes superiores e inferiores encajan entre sí cuando la boca está cerrada. Cualquier cambio en esta alineación, como la pérdida de un diente, puede crear un desequilibrio en el funcionamiento de la mandíbula. Este desequilibrio hace que la ATM que ya soporta una carga pesada, se sobrecargue, causando síntomas como dolor, rigidez e inflamación del TTM. A largo plazo, este exceso de estrés puede destruir la articulación, y el paciente experimentará síntomas de TTM como clics en la mandíbula, bloqueo y dificultad de movimiento.
Asimismo, los músculos que rodean la zona donde se realizó la extracción juegan un papel fundamental en el TTM tras la extracción del diente. La remoción de un diente deja a los músculos y ligamentos cercanos en la tarea de ajustarse a la nuevo alineación de la mandíbula. Este reajuste sobrecarga esos músculos, y los que controlan la mandíbula se vuelven tensos, pudiendo provocar espasmos musculares, dolor e incomodidad. Estas tensiones continuas en los músculos también pueden ocasionar dolores de cabeza, en el cuello y en los oídos, que son los síntomas más comunes del TTM. Los pacientes pueden no ser conscientes de que estos síntomas están relacionados con su extracción de diente, y por ello, experimentan estos signos de forma progresiva.
Además, el TTM puede ser también influenciado por factores psicológicos, además de los cambios mecánicos mencionados. El estrés y la ansiedad, comunes durante y después de la extracción de diente, pueden empeorar los síntomas del TTM. Síntomas como apretar o rechinar los dientes, son comportamientos que el paciente puede realizar inconscientemente, incluso durante el sueño, poniendo en condición agravada a la ATM. Si estos comportamientos persisten sin control, el paciente puede enfrentarse a dolor crónico, dificultando aún más la recuperación. Es fundamental equilibrar los aspectos físicos y emocionales en la recuperación para evitar que surja el TTM tras la extracción del diente.
Extracción del Diente y Riesgo de TTM: Otros Factores
La extracción del diente es una de las principales causas de cambio en la articulación temporomandibular (ATM), sin embargo, otros factores pueden contribuir al desarrollo de TTM tras la operación. Algunos de estos factores incluyen:
Condiciones Preexistentes en la Mandíbula
- Las personas con antecedentes de dientes mal alineados, mala oclusión o Bruxismo (rechinar los dientes) tienen mayor probabilidad de sufrir TTM tras la extracción de un diente. La pérdida de un solo diente puede agravar estas condiciones preexistentes y aumentar la carga sobre la ATM.
Edad
- Las personas mayores son más propensas a experimentar complicaciones junto con el TTM tras una extracción de diente. La capacidad de curación y adaptación del cuerpo disminuye con la edad, por lo que la mandíbula necesita más tiempo para ajustarse, prolongando la desalineación y la disfunción mandibular.
Género
- Hola chicas, ¿sabían que una de las razones por las que las mujeres se ven más afectadas que los hombres por el TTM es por cambios hormonales que afectan las articulaciones y músculos, especialmente en mujeres entre los 20 y 40 años? Además, el estrés y la ansiedad, que son comunes en las mujeres, pueden provocar apretar o rechinar los dientes, aumentando así el riesgo de TTM tras la extracción.
Complejidad de la Extracción
- La complejidad del procedimiento de extracción influye en las probabilidades de aparición del TTM. La remoción de dientes severamente cariosos o impactados puede requerir mayor manipulación de la mandíbula, lo que puede crear tensión en la ATM y aumentar el riesgo de disfunción.
Proceso de Curación
- La rapidez y calidad en que se produce la recuperación puede determinar la prevención del TTM. Si la recuperación no es adecuada o existen complicaciones en el sitio de la extracción, el desequilibrio resultante en la mandíbula puede generar una presión excesiva y anormal en la ATM, favoreciendo el desarrollo del TTM.
Factores Psicológicos
- El estrés, ansiedad y tensión emocional son causas que pueden derivar en TTM. Los pacientes afectados por estos problemas psicológicos también pueden inconscientemente apretar o rechinar los dientes, lo cual pone en tensión adicional la ATM durante el proceso de recuperación después de la extracción de diente.
Trastornos Temporomandibulares (TTM) y sus Síntomas

Los trastornos temporomandibulares (TTM) hacen referencia a condiciones que afectan la articulación temporomandibular (ATM) y los músculos responsables del movimiento mandibular. Estos trastornos pueden mostrar una variedad tan amplia de síntomas que casi es imposible distinguir un paciente de otro, sin embargo, en general, algunos de estos síntomas son dolor o sensibilidad en la mandíbula, especialmente al masticar o hablar. Además, el dolor en la zona de la mandíbula a menudo se extiende a las sienes o a los oídos, y junto con ello, pueden presentarse dolores de cabeza.
Una de las principales características del TTM es el ruido de rechinar o crujido que se escucha durante el movimiento de la articulación. Cuando la articulación funciona de manera anormal, ese sonido acompañado de clics o chasquidos ocurre. Este ruido también puede ser causa de dolor o incomodidad, siendo una indicación clara de TTM.
El TTM puede producir síntomas como la incapacidad para mover la mandíbula y la sensación de mandíbula «atascada» o bloqueada. Puede limitar considerablemente la apertura de la boca, dificultando comer, hablar e incluso respirar. En ocasiones, los pacientes notan que sus caras se hinchan o que los músculos de la zona se tapan, y además, los dolores de oído o la sensación de oído lleno están relacionados con el TTM, debido a la cercanía de la ATM y el conducto auditivo. Estas manifestaciones pueden ser temporales, pero si el TTM no se trata, pueden volverse crónicas y limitar aún más la movilidad mandibular.
Lo primero que debes hacer si aparecen estos síntomas después de una extracción de diente es acudir a una evaluación minuciosa y rápida. Los síntomas del TTM pueden controlarse si se detectan tempranamente, lo que también previene daños en la articulación en la medida mayor posible. Tras evaluar la ATM, el dentista o cirujano oral podrá ofrecer un tratamiento adecuado a tu caso, que puede incluir terapia física, medicamentos o ajustes en la mordida para aliviar los síntomas y favorecer la recuperación.
Diagnóstico y Evaluación Post-Extracción del TTM
Es necesaria una evaluación detallada por un profesional dental para determinar el diagnóstico del trastorno temporomandibular después de una extracción de diente. El dentista, al intentar establecer un diagnóstico, revisará la historia médica del paciente y anotará los síntomas presentados, como dolor mandibular, dolores de cabeza o dificultad para mover la mandíbula. Para comprobar la correcta alineación y movimiento de la mandíbula, y detectar sensibilidad o inflamación en la ATM, se realiza un examen físico. Además, para obtener una visión más clara de la articulación y los tejidos circundantes, el dentista puede utilizar diferentes técnicas de imagen, como radiografías, tomografías o resonancias magnéticas. Estas imágenes proporcionan un panorama claro de los cambios en la estructura o las desalineaciones resultantes de la extracción de diente, que pueden visualizarse en las mismas.
Si se ha extraído un diente, es fundamental, y buena práctica, realizar controles periódicos durante todo el proceso de cicatrización y recuperación de la ATM. Las visitas de seguimiento determinarán si los síntomas de TTM, que pueden ser un efecto secundario de la extracción de diente, están relacionados con el procedimiento. Dependiendo de la intensidad de los síntomas, el dentista puede decidir realizar más pruebas o discutir con el paciente la opción de acudir a otro especialista para una revisión adicional. La detección temprana es clave para prevenir que el TTM se vuelva crónico, lo que facilita su manejo y control.
Métodos de Tratamiento del TTM tras la Extracción de Diente

Si síntomas de TTM aparecen después de una extracción de diente, es posible aliviar el dolor y restaurar la función normal de la mandíbula mediante diferentes métodos de tratamiento. Entre estos se encuentran:
Terapia física
- La terapia física puede tener un efecto muy positivo en el TTM. Incluye ciertos ejercicios que buscan aflojar y fortalecer los músculos de la mandíbula, mejorando el movimiento mandibular, reduciendo el dolor e incluso recuperando funciones perdidas. El fisioterapeuta puede asistir al paciente en la realización de ejercicios que fomenten la flexibilidad mandibular y relajen los músculos.
Ajustes en la mordida
- En caso de que la extracción haya provocado un desajuste en la mordida, se pueden realizar ajustes ortodóncicos para realinear los dientes y la mandíbula. La corrección de problemas en la mordida mediante aparatos ortodónticos puede aliviar la presión en la mandíbula y permitir que la ATM descanse, reduciendo así el dolor y previniendo daños futuros.
Protectores bucales o férulas
- Un protector bucal o férula no solo ayuda a facilitar la función de la ATM, sino que también la protege del rechinar o apretar los dientes, que suelen ser causas del TTM. Estas herramientas pueden proporcionar comodidad y alivio a quienes han sido diagnosticados con Bruxismo o rechinamiento durante el sueño. La incorporación de un protector nocturno ayuda a prevenir el deterioro adicional de la articulación mandibular.
Control del Dolor
- Se pueden usar analgésicos de venta libre, como ibuprofeno, o medicamentos para el dolor recomendados por un médico para aliviar molestias o dolor asociados con el TTM. Además, el médico puede prescribir relajantes musculares para aliviar la tensión en los músculos mandibulares. El uso de compresas calientes o frías en el área afectada puede ayudar a reducir el dolor causado por la inflamación.
Técnicas para el Manejo del Estrés
- Como el estrés puede empeorar el TTM, es importante incluir técnicas de reducción del estrés como parte del tratamiento. Técnicas para relajarse mediante respiración profunda, meditación o mindfulness ayudan a liberar la tensión en la mandíbula, reduciendo los síntomas.
Intervención Quirúrgica
- Si la condición es muy severa y los métodos conservadores no alivian el dolor, puede considerarse una intervención quirúrgica. Algunas operaciones en la ATM incluyen la artrocentesis (procedimiento quirúrgico menor para limpiar la articulación) o incluso reemplazo de la articulación, para pacientes que presentan daños severos. Sin embargo, generalmente, la cirugía se pospone hasta que se hayan intentado y fracasado todas las demás opciones.
Tratamiento Ortodóncico
- La extracción de un diente que genera problemas graves en la mordida puede requerir corrección ortodóntica para ajustar los dientes y la mandíbula. Se pueden usar brackets u otros aparatos ortodónticos para restablecer la función normal en la mordida y disminuir la tensión en la ATM.
Ejercicios mandibulares y cambios en el estilo de vida
- Ejercicios específicos para la mandíbula que los pacientes puedan realizar en casa les ayudarán a fortalecer los músculos y aumentar la movilidad mandibular. Además, modificar el estilo de vida, evitando alimentos duros o pegajosos durante la recuperación, puede prevenir el TTM y facilitar la recuperación.
Los pacientes pueden abordar y reducir efectivamente los efectos de los trastornos temporomandibulares tras una extracción de diente enfrentándose inmediatamente a los signos de TTM y empleando diversos tratamientos, incluyendo terapias físicas, terapéuticas y en algunos casos, cirugías.
Mantener la Salud de la ATM tras la Extracción de Diente: Estrategias Preventivas
El cuidado dental especializado y los remedios en casa pueden prevenir el trastorno temporomandibular (TTM) que puede surgir tras la extracción de un diente. Es fundamental seguir las instrucciones del dentista durante el proceso de recuperación. Una de las principales formas de prevenir el TTM es asegurarse de que la mordida esté bien alineada. La extracción sin reemplazo o cambio en la mordida puede generar fuerzas desiguales en la ATM, aumentando el riesgo de TTM. El dentista puede sugerir tratamientos restaurativos como puentes, coronas o implantes para no solo recuperar la mordida, sino también evitar la desalineación.
Además de la atención médica, algunos métodos caseros pueden garantizar la salud de la ATM después de una extracción. No comer alimentos duros o pegajosos durante la recuperación disminuirá la demanda sobre la mandíbula. Ejercicios suaves de la mandíbula ayudarán a mantenerla flexible y evitar que se vuelva rígida. La gestión del estrés es igualmente importante, ya que puede provocar rechinar o apretar los dientes, lo que puede ser un síntoma del TTM y causar mucho dolor. El uso de una férula nocturna ayuda a proteger la mandíbula de rechinar durante el sueño. Siguiendo estos pasos preventivos, los pacientes pueden reducir la probabilidad de TTM tras la extracción de un diente y mantener la salud de la ATM a largo plazo.
Extracción de Diente y ATM: Resultados a Largo Plazo y Monitoreo

Finalmente, la influencia de la extracción de diente en la salud de la ATM dependerá en gran medida de cómo la mandíbula mantiene su equilibrio y del tratamiento de cualquier desequilibrio en la mordida. A veces, la mandíbula puede sanar por sí sola sin problemas y la ATM funcionará con normalidad tras la extracción. Sin embargo, existe la posibilidad de que aparezca TTM en quienes tengan alguna condición previa en la mandíbula o en casos en que la extracción haya sido complicada. Por ello, las revisiones periódicas y citas de seguimiento con el dentista son muy importantes para detectar tempranamente cualquier problema en la ATM. Los primeros síntomas de TTM ofrecen la oportunidad de intervenir sin demora y, de esta manera, prevenir que la condición se vuelva crónica.
En casos de TTM persistente tras la extracción, podrían ser necesarias otras terapias, inicialmente conservadoras, como terapia física y ajuste de la mordida; posteriormente, pueden considerarse tratamientos ortodónticos o cirugías. La vigilancia constante y la ayuda oportuna son fundamentales para evitar problemas a largo plazo en la ATM. Además, muchos pacientes, tras recibir un tratamiento adecuado, pueden recuperarse completamente del TTM y continuar con una vida activa, sin experimentar dolor adicional en la mandíbula.
Síntomas Comunes del TTM y Opciones de Tratamiento
| Síntoma | Opciones de Tratamiento |
| Dolor y sensibilidad en la mandíbula | Antiinflamatorios, terapia física, relajantes musculares |
| Sonidos de clic o chasquido | Protectores nocturnos, ejercicios mandibulares, tratamiento ortodóntico |
| Dificultad para masticar o abrir la boca | Ajuste en la mordida, terapia física, férulas |
| Dolores de cabeza o dolor en los oídos | Medicamentos para aliviar el dolor, terapia física enfocada en TTM |
| Mandíbula atascada o movilidad limitada | Cirugía, ejercicios mandibulares, terapia física |
REFERENCIAS:
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FAQ: Extracción de Diente y Salud de la Articulación Mandibular: Riesgo de TTM
Después de una extracción de diente, la articulación mandibular puede experimentar cambios en su alineación o mayor tensión, lo que puede causar molestias o contribuir al desarrollo de trastornos temporomandibulares (TTM). Es fundamental seguir las instrucciones de cuidado posteriores y realizar un seguimiento adecuado para mantener la salud de la articulación.
El trastorno temporomandibular (TTM) se refiere a condiciones que afectan la articulación temporomandibular, provocando dolor, rigidez y dificultad para mover la mandíbula. Puede resultar de trauma, estrés o desalineación mandibular.
La extracción del diente puede alterar la alineación natural de la mandíbula, causando mayor tensión en la <strong>ATM</strong>. Esto puede incrementar el riesgo de desarrollar TTM, especialmente si el proceso de cicatrización no se maneja con cuidado.
Los síntomas del TTM incluyen dolor mandibular, dolores de cabeza, sonidos de clic o crujido al mover la mandíbula, y dificultad para masticar. Estos síntomas pueden variar de leves a severos y empeorar si no se tratan.
El diagnóstico se realiza mediante examen clínico, historia clínica y técnicas de imagen como radiografías. El dentista evaluará la alineación de la mandíbula y los síntomas que puedan indicar TTM.
Sí, el TTM puede tratarse mediante diversas opciones, como terapia física, corrección de la mordida, medicamentos para el dolor y el uso de férulas o protectores bucales. En algunos casos, puede requerirse cirugía si los tratamientos conservadores no son efectivos.
Para reducir el riesgo de TTM, siga cuidadosamente las instrucciones de cuidado posteriores del dentista, evite alimentos duros o pegajosos, y considere usar una férula bucal para proteger su mandíbula. Las revisiones periódicas también ayudan a detectar signos tempranos de TTM.
Las opciones de tratamiento del TTM incluyen terapia física, ajuste de la mordida, ejercicios mandibulares, medicamentos para el dolor y, en algunos casos, cirugía. Su dentista recomendará la opción más adecuada según la gravedad de su condición.
Los síntomas del TTM pueden aparecer poco después de la extracción, especialmente si hubo alguna alteración en la alineación de la mandíbula. Estos síntomas pueden ser inmediatos o desarrollarse gradualmente con el tiempo.
La cirugía generalmente solo se considera en casos severos donde otros tratamientos no han aliviado el dolor. La mayoría de los trastornos TTM pueden manejarse con tratamientos no invasivos, como terapia y ajustes en la mordida.

